29 de mayo de 2008

Mamaganza y Arde Troya

Un verano maravilloso. La Comarca Andina a pleno. Hospedajes llenos, campings llenos, restaurantes llenos, la Plaza Pagano Lleno absoluto. ¿Y después?...

La imagen de viajar en el tiempo y en el espacio, en pueblos como El Bolsón son muy vívidas. En el verano concitamos la atención de todo el mundo: Las Fiestas Comarcales, las montañas, los bosques, los parques nacionales, los lagos...
De todas partes empiezan a a caer parientes, algunos de los cuales acreditan su identidad con documento, porque los vemos por primera vez y andá a saber cuándo los volveremos a ver.
Los chicos vienen de sus residencias de estudio, posiblemente con unos amigos y hasta con la pareja (Cuándo no te endilgan al futuro consuegro).
Andamos de aquí para allá, como collar de renga y no nos da el tiempo para atender nuestras propias rutinas pueblerinas, a la vez que oficiamos de guía turístico, hotelero y asador.
Pero, todo se acaba en esta vida, y como el Kalahari, El Bolsón queda vacío.
Los chicos vuelven a sus lugares de estudio, los turistas, los parientes, todos... se van escurriendo por el embudo del "Chau".
Solo nos quedan un montón de recuerdos, las fotos y videos, y una extraña sensación de ser un personaje de cuentos que, a partir de esta temporada, vivirá en un álbum de Souvenirs.
Aquí, de la última temporada, un video imperdible de Mamaganza con fotos de "Regalo de Dios", la querida gente de Arde Troya.
Enrique Ameijeiras