31 de enero de 2010

Biblioteca Popular Lago Puelo: Avanzan las obras

Continua las construcción del edificio propio de la Biblioteca de Lago Puelo

por mayo del año pasado, el Gobernador Das Neves anunció la firma del contrato para la construcción de la Biblioteca Popular Lago Puelo.  Hoy este sueño para los usuarios y guardianes de la cultura e identidad pueden ver como, lentamente se va materializando.

La Biblioteca Popular Lago Puelo informa  a la comunidad su nuevo horario de verano,de lunes a sábado de 10 a 13 horas.image

La Biblioteca Popular Lago Puelo informa  a la comunidad su nuevo horario de verano,de lunes a sábado de 10 a 13 horas.

Los que hemos trabajado en instituciones de esta naturaleza, sabemos lo difícil que es mantenerlas.  La invasión de la era digital ha hecho del libro de papel casi una pieza de museo.  Las horas de búsqueda entre los distintos anaqueles de las bibliotecas pareciera estar fuera de moda.  Hoy, un par de tecleos nos extrae del universo de la Internet toda la información relacionada  con el tema en cuestión.  Y esto no está mal, al contrario, esa es una virtud de la tecnología.  Pero la biblioteca del pueblo es mucho más que libros y mapas; es el lugar del encuentro, del arte, de la cultura y sobre todas estas cosas, el depósito de la identidad de la gente. 

No todos los libros han sido digitalizado, sobre todo aquellos de baja impresión de ejemplares, por lo general de autores locales.  Otros que se preservan de la “gratuidad” de internet mientras estén en auge.  Pero algunos, los más, encontramos en un libro un amigo que nos cuenta cosas, nos revela misterios que yacen ahí, algunas hojas más adelante.  Los que preferimos levantar la almohada y pasar una a una las páginas hasta que venga el sueño, o el fin del capítulo (lo que venga antes), sin necesidad de estar “on line”, o en el colectivo, el micro que nos lleva de vacaciones, en la playa o inmersos en el silencio de letras mudas de una biblioteca.

Estamos seguros que los directivos de la Biblioteca sabrán acercar mas esta institución a la gente, como hasta ahora que, a pesar de los magros ingresos, el olvido de muchos vecinos y la injusticia de las comisiones que arrancan con fuerza, como un trompo, pero poco a poco (en la mejor de las veces) se va deteniendo, dejando el peso de la responsabilidad sobre algunos pocos.

Hoy se esta concretando un sueño, se está cumpliendo una promesa, y se nos da la esperanza que tras esas paredes se guarden las letras universales junto con la de nuestros vecinos, y se incentive la lectura, la escritura y también, la conciencia para mantenerla.

Enrique Ameijeiras